← El kárate Kyokushin

Fundador del Kyokushinkai

MAS
OYAMA.

1923 — 1994

Una vida dedicada a las artes marciales.
Un legado que se transmite en el dojo.

Descubrir su historia
Retrato de Sosai Masutatsu Oyama con karategi
SOSAI MASUTATSU OYAMA

KYOKUSHINKAI

La escuela de
la verdad última.

El Kyokushin combina técnica, resistencia y disciplina. Su entrenamiento compromete cuerpo y mente en un mismo camino de progreso.

LOS HITOS

Una vida.
Una vía.

  1. 1923

    Los orígenes

    Nacimiento de Masutatsu Oyama en Corea.

  2. 1964

    El Kyokushinkai

    Apertura del Honbu Dojo y adopción del nombre Kyokushinkai.

  3. 1994

    La transmisión

    Fallece en Tokio. Su legado continúa a través de la práctica.

SU TRAYECTORIA

Más allá
del retrato.

Recorre las etapas de su vida y la construcción de su enseñanza.

01LOS ORÍGENES

Masutatsu Oyama (nacido el 27 de julio de 1923 cerca de Gimje, Corea, y fallecido el 26 de abril de 1994 en Tokio, Japón) fue un experto coreano en artes marciales, fundador del kárate Kyokushinkai, un estilo que somete a los alumnos a un entrenamiento riguroso para endurecer el cuerpo y la mente, con el fin de desprenderse lo más posible del mayor temor del ser humano: la muerte.

El verdadero nombre de Masutatsu Oyama era Choi Young-I, aunque durante gran parte de su vida llevó el nombre de Choi Bae-Dal (Bae-Dal significa pueblo coreano). Nació en una familia aristocrática; su padre, Sun Hyang, era alcalde de la ciudad de Gimje. Desde los 9 años descubrió el Kempo del sur de China y las artes marciales antiguas de Corea. El Goju-ryu sería más tarde el segundo estilo de kárate que aprendería.

02EL APRENDIZAJE

En la adolescencia, Mas Oyama era un muchacho inquieto; su padre lo envió a la escuela militar de Yamanashi, en Japón, a los 14 años. Después, fue en Tokio donde continuó su gran pasión por las artes marciales, aprendiendo de los más grandes maestros, entre ellos Funakoshi Gichin, considerado el padre del kárate moderno y creador del Shotokan. Aprendiz veloz, alcanzó el Nidan (cinturón negro 2.º dan) en dos años y el Yondan (4.º dan) a los 20. Se dice que en 1947 ganó el primer «All Japan Tournament», que reunía todos los estilos de kárate-do. En 1948, cuando el judo volvió a practicarse en Japón, Oyama continuó su aprendizaje en ese estilo de combate, obteniendo su 4.º dan en solo 4 años.

03LA DISCIPLINA

Siguiendo el consejo de su amigo So Nei Chu, experto en Goju-ryu, se retiró a los montes Kiyosumi para meditar y profundizar sus conocimientos. Oyama se impuso un entrenamiento duro y disciplinado, nutriéndose de su experiencia en los distintos estilos de artes marciales: movimientos del Kempo del sur de China y del Goju-ryu, principios lineales del Shotokan, barridos y ataques a las piernas, además de una técnica respiratoria (IBUKI). Permaneció allí catorce meses antes de regresar a la civilización.

04EL NACIMIENTO DE UN ESTILO

De regreso en 1950, puso a prueba su fuerza contra un toro — se enfrentó a 52 a lo largo de su vida, limitándose la mayoría de las veces a romperles los cuernos con el canto de la mano. En 1952 emprendió una gira triunfal de demostraciones y desafíos por Estados Unidos y luego por Asia, donde se enfrentó a karatekas, boxeadores, luchadores y otros adversarios, dominándolos a todos con claridad. En 1953 abrió su primer Dojo en el barrio Meijiro de Tokio. En 1964 se inauguró el primer Honbu Dojo — fue entonces cuando el Maestro Oyama dio a su estilo el nombre de Kyokushinkai, «la escuela de la verdad última». Los combates se deciden por K.O.; la rotura y la resistencia sirven a los alumnos para ponerse a prueba y superarse; el Kihon y el Kata son las herramientas principales para progresar en la «vía».

05UN LEGADO DURADERO

El kárate Kyokushinkai se apoya en una condición física, una resistencia y una fortaleza mental a toda prueba, sumadas a las técnicas tradicionales del kárate y a una flexibilidad excepcional. En honor al maestro se rodó una película titulada «Fighter in the Wind», que retrata el ascenso fulgurante del prodigio.

06UNA MIRADA A LA BIOGRAFÍA

Las biografías de Mas Oyama presentan divergencias importantes, atribuibles en parte a sus orígenes coreanos y a la tradición oral asiática que amplificó sus hazañas. Sin embargo, un hecho es indiscutible: Mas Oyama es y será para siempre uno de los más grandes maestros que ha conocido el kárate moderno. Lo lloraron más de 15 millones de practicantes en más de 130 países, haciendo de la Organización Internacional de Kyokushin una de las más grandes y prestigiosas organizaciones del mundo de las artes marciales.

DEL FUNDADOR AL DOJO

Un legado
que se practica.

01

La técnica

Kihon y kata: trabajar las bases y afinar el gesto.

02

La perseverancia

Desarrollar la resistencia y progresar con regularidad.

03

La disciplina

Dar una dirección al esfuerzo, clase tras clase.

SHINKYOKUSHIN · ÎLE-DES-SŒURS

Te toca a ti
entrar al dojo.